domingo, 20 de marzo de 2011

Poder, derecho y clases sociales - Pierre Bourdieu

Síntesis:  Capítulo 2   Sobre el Poder simbólico

Por: JULIÁN BAUTISTA

El poder simbólico es en efecto ese poder invisible que solo puede ejercerse con la complicidad de quienes no quieren saber lo que sufren o que incluso lo ejercen (2001; 88).
Los sistemas simbólicos como estructuras estructurantes. Estructura que implícitamente forma y crea consensos (interpelan).
Los sistemas simbólicos como estructuras estructuradas. Los sistemas estructurados como condición de inteligibilidad. Este poder es un producto de conocimiento y comunicación y ejerce poder gracias a que son símbolos estructurados, es decir, fruto de un proceso de construcción social en la que se crea la realidad sobre la cual se forman los consensos. “los símbolos son los instrumentos por excelencia de la integración social, hacen posible el consensus sobre el sentido del mundo social, que contribuye fundamentalmente a la reproducción del orden social; la integración lógica es la condición de la integración moral” (2001; 92).
Las producciones simbólicas como instrumentos de dominación. Al contrario que el mito, producto colectivo o colectivamente apropiado, las ideologías se sirven de intereses particulares que tienden a presentar como intereses universales, comunes a la totalidad del grupo. Esta dinámica opera gracias a la legitimación del orden establecido a partir de unas distinciones también legítimas.
“Este efecto ideológico lo produce la cultura dominante disimulando la función de división bajo la función de comunicación: la cultura que une (medio de comunicación) es también la cultura que separa (instrumento de distinción) y que legitima las distinciones obligando a todas las culturas (denominadas como subculturas) a definirse por su distancia respecto a la cultura dominante” (2001; 93).
La segunda síntesis puede ilustrar mejor estas definiciones:
El poder simbólico “es en tanto que instrumentos estructurados y estructurantes de comunicación y conocimiento, como los sistemas simbólicos cumplen su función política de instrumentos de imposición o de legitimación de la dominación, que contribuyen a asegurar la dominación de una clase sobre otra (violencia simbólica) suministrando el refuerzo de su propia fuerza a las relaciones de fuerza que los fundan y contribuyendo, así, según las palabras de Weber a la domesticación de los dominados” (2001; 94).
Instrumentos de dominación estructurantes…la función del discurso dominante es imponer la aprehensión del orden establecido como natural a través de la imposición enmascarada de sistemas de clasificación y estructuras mentales objetivamente ajustadas a las estructuras sociales (…) el efecto propiamente ideológico consiste precisamente en la imposición de sistemas de clasificación políticos bajo las apariencias legítimas de taxonomías filosóficas, religiosas, jurídicas, etc. Los sistemas simbólicos deben su propia fuerza al hecho de que las relaciones de fuerza que se manifiestan en su seno solo se expresan ahí bajo la forma desconocida de relaciones de sentido (2001; 98).
Finalmente, para este capítulo Bourdieu, establece que el poder simbólico reside en y por una relación determinada entre quienes ejercen el poder y quienes lo sufren, es decir, en la estructura misma del campo donde se produce y reproduce la creencia (2001; 98). El poder simbólico es producto de relaciones de poder anteriores, éste solo causa un efecto directo o indirecto sin gasto de energía, ya que el símbolo es legítimo y aceptado sobre una base de creencias y ordenamientos naturales y, podríamos decir, normales.